domingo, mayo 09, 2010

Faulkner

«Pero una mañana volvió la espalda a la tosca pizarra y vio un rostro de ocho años y un cuerpo de catorce, con el aspecto femenino de los veinte que, en el mismo instante en que pisaba el umbral, llevaba a la escuálida habitación, sin luz ni calor destinada al duro oficio de la enseñanza elemental protestante, una ráfaga húmeda de enervante corrupción primaveral, una triunfal prosternación pagana, delante del útero primeginio y supremo.»

El villorrio. William Faulkner.


«Le dije a usted, cuando me pidió permiso para ejercer de escritor en el pueblo, que era mejor que hiciese lo que hacen los otros sudamericanos, que unos días van en bici y otros huelen bien. [...] Y ahora me dicen que ha escrito usted Luz de agosto, la novela de Faulkner, ¡de William Faulkner! [...] ¿Es que no sabe que en este pueblo es verdadera devoción lo que hay por Faulkner?»

Amanece que no es poco. José Luis Cuerda. 1988

4 comentarios:

Aroa dijo...

cómo sois los jóvenes mitificando escritores...

F
W

NáN dijo...

Y películas. Cada vez que la veía (y como la estrenaron en verano la vi varias veces, tras fumar cigarritos fuertes) la frase de "unos días van en bici y otros huelen bien", me inundaba el placer.

El palabro te ha inventado un diminutivo del que me apropio:
javilldi

Xavie dijo...

Hola Aroa,
Es lo que tenemos. Que somos muy impresionables y aún no hemos leído lo suficiente.

Nan,
Esa película es una cumbre del surrealismo mundial. Y del cine español. Tiene tantos diálogo buenos que casi da pena quedarse solo con uno. :-)

Besos y abrazo,
X.

Portorosa dijo...

Pues sí, es verdaderamente graciosa, como de chalados todo el tiempo.

Un abrazo.