lunes, junio 15, 2009

Amigos

(a Javi y a Ana; a Álvaro y a Hugo)


Los amigos de toda la vida son insustituibles. No hay muchas personas que puedan recordarte en tu adolescencia, cuando todo estaba aún por decidir, que puedan recordar todas las veces que te han roto el corazón; la primera vez que hiciste el amor y lo contaste con todos los detalles; la ocasión en que dijiste que querías ser arquitecto; que tengan fotos de tus dos primeros años de Universidad en carreras fallidas; que puedan traer a la memoria tus chistes de la secundaria, tu etapa estudiosa, tus becas de investigación, tus primeros trabajos, tus primeros problemas con los jefes; tu primera casa oscura y desvencijada que les mostrabas con orgullo.
Lo habitual es que las personas con las que uno tiene más relación sean las conocidas en las últimas etapas de su vida, en la ciudad en la que ahora vive, en el trabajo actual que uno tiene tras años de estar en la misma oficia de la misma ciudad de provincias y decidir dar el salto a la gran ciudad; lo habitual es que las relaciones diarias se adensen y se vuelvan importantes precisamente por eso, porque son diarias y el roce hace el cariño y si uno vive fuera de su ciudad natal, a quién vas a contarle tus problemas, a quién vas a pedirle que se pase por tu casa para compartir unas cervezas, a quién que comparta tu cama.
Sin embargo, con los amigos verdaderamente antiguos, con los amigos que te recuerdan con granos y un poco mareado tras fumar tu primer cigarrillo y beber tu primera cerveza en la calle, con ellos no es necesario preocuparse por el estado de la relación, con ellos lo único imprescindible es llamar de vez en cuando y ponerlos al día de tu vida, visitarlos y cenar con ellos charlando de cosas importantes, ir de vez en cuando de viaje. Seguir viviendo juntos, aunque sea por intervalos, aunque sean dos veces al año, seguir acumulando recuerdos que compartir, evitar que la nostalgia convierta las reuniones con ellos en una colección de anécdotas desvaídas por el paso del tiempo, tan inciertas ya, tantos años después, que uno no está seguro de si sucedieron realmente o las ha creado a partir de los recuerdos de todos. Parece fácil pero es necesario un gran trabajo: estar dipuesto a mantener esos vínculos, a perdonar y hacerse perdonar, a olvidar cuando aparece algún problema. Parece fácil pero, como todo lo que merece la pena, a los amigos hay que dedicarles tiempo y dedicación.
Por eso yo estoy tan orgulloso de tener tantos amigos antiguos, tantos amigos de toda la vida, de que haya tanta gente que me abre su casa y me hace la cama y me recibe con una sonrisa, a la que le gusta pasar gran parte de la noche hablando conmigo, preguntándome por mi vida, interesándose realmente por ella, que me conocen tan bien que casi siempre acertarían con sus consejos, en el caso de que se atrevieran a dármelos, de tenerlos a todos, de que sus niños me llamen tío y se pongan contentos de verdad cuando los visito, de que me traten como si fuera de la familia.

Sé que no hace falta, pero una promesa es una promesa: Gracias.

10 comentarios:

conde-duque dijo...

Totalmente de acuerdo.
Veo que Spiderman cada vez deja más espacio a Peter Parker. Eso está bien. Sin miedo.

Xavie dijo...

Hola conde,
Gracias. Creo que los amigos son la familia que uno escoge y que eso es importante.
Con respecto a Spiderman y Peter Parker, es posible que lleves razón y que últimamente el fotógrafo le esté ganando terreno al superhéroe, pero vamos, no sé cuánto durará...

Un abrazo,
X.

Anónimo dijo...

Querido Xavie,
Se nos esta descubriendo usted como lo hace un buen vino. Primero nos gusto la etiqueta, posteriormente el color y la caida, todo externo. Desde hace días nos empieza a ofrecer aromas, suculentos y prometedores y sorbito a sorbito nos deleita descubriendo cada uno de los sabores. Y creame, desde la ignorncia más atrevida, le diría que, aunque siga curandose en roble, está listo para gustar.
Besos
jgorom

Xavie dijo...

Gracias Jgorom,
Eso que me ha dicho usted me ha hecho enrojecer... No creo que sea para tanto, pero muchas gracias.

En serio.

Besos,
X.

Portorosa dijo...

Un texto magnífico, Peter.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Noooooo!!! Hubiera pagado por verlo ;-)
Besos
jgorom

Xavie dijo...

Gracias Porto,
Te lo agradezco en nombre de la fotografía periodística. Nuestra labor está mal pagada y es peligrosa. ¡¡Anda que no he tenido que arriesgarme para conseguir fotos del cuelgamuros!! :-P

Querida jgorom. No solo usted hubiera pagado dinero por verlo. Se lo aseguro. Pero lo he grabado y lo subiré a youtube, no se preocupe.

Abrazo y beso,
X.

ETDN dijo...

Es hermoso conservar los amigos de la adolescencia, de la juventud, y seguir haciendo amigos nuevos. Aunque a medida que uno va creciendo el concepto y la forma de la amistad van cambiando. Pero esos amigos antiguos permanecen para siempre. Tienes razones para sentirte afortunado si has sido capaz de conservarlos.

bss

Anónimo dijo...

Es un privilegio mantener tu amistad.

Xavie dijo...

Si dices eso, anónimo, es que también es un privilegio para mí mantener la tuya.

Un beso,
X.