viernes, abril 18, 2008

Sapo

Una princesa de dieciocho años (hoy en día diríamos joven princesa, más bien, pero el tiempo mítico de los cuentos nos permite ser inexactos) caminaba por la ribera del río que pasaba por la inmensa finca de su padre cuando encontró un sapo (de acuerdo, es una estampa tópica pero es lo que tienen los relatos tradicionales, los temas son tópicos y las situaciones previsibles).
Desde luego, lo que no le pasó por la cabeza fue besarlo (cómo besar a un bicho maloliente y lleno de verrugas; las princesas de los cuentos siempre hacen cosas rarísimas, probablemente debido a una falta de atención materna evidente, con todas esas madres muertas y esas madrastras odiosas) sino más bien patearlo (se había criado entre la guardia de confianza de su padre y era un poco chicazo), así que le lanzó una patada que, inexplicablemente, no dio en el blanco. Entonces miró al sapo sorprendida. No entendía cómo era posible que un animal tan lento en tierra hubiera podido esquivar el puntapié. Así que, para no fallar ahora, intentó pisarlo y acabar de una vez con aquel bicho (siempre le habían dado un asco tremendo, aunque evitara mostrarlo en público para no parecer demasiado femenina) pero, una vez más, cuando saltó con todas sus fuerzas intentando aplastarlo, el sapo se escabulló.
La princesa cada vez estaba más enfadada con el sapo y consigo misma (es sabido que la tolerancia a la frustración de los jóvenes ha sido siempre mínima, incluso en el tiempo mítico de los cuentos) así que sacó su espadín (un regalo del teniente Marcial, íntimo amigo de su padre quien, por cierto, últimamente la miraba con ojos raros) para ensartarlo.
Entonces, antes de que sucediera algo irreparable ocurrió la transformación (ya, ya, es demasiado evidente, pero es que en los cuentos las transformaciones tienen el objetivo de mostrar que lo importante está en el interior y que la apariencia externa es lo de menos, aunque ya de mayores comprendamos que los cuentos nunca dicen la verdad y en este tema, menos que en ninguno) y el sapo se convirtió en un príncipe rubio (es importante que sea rubio, los anglosajones, gracias a Disney, han impuesto un ideal de belleza que el cuento debe respetar para ser políticamente correcto).
-¿Pero qué haces? ¿estás loca? -dijo el príncipe.
-No, sólo me dan asco los sapos, nada más -contesto la princesa.
-¿Pero tú no sabes que los sapos pueden ser apuestos príncipes como yo?
-¿Apuesto tú? Pero si pareces una muñequita, si tienes las manos más suaves que las mías. Seguro que no has empuñado una espada en tu vida.
-Por Dios, no sé donde vamos a llegar... Se suponía que la princesa que me besara desharía mi hechizo y se enamoraría perdidamente de mí, que seríamos felices, que tendríamos niños, que comeríamos perdices, lo normal.
-Pues chico, siento decepcionarte, pero es que no me gustas nada de nada. Me pareces una nena. Todavía si fueras moreno y con pelo en el pecho como Marcial... Aunque sí que tengo una prima que igual es tu tipo.
-Gracias por el interés pero déjalo, gracias. Me temo que es demasiado tarde, como no he conseguido que te enamores de mí, estoy a punto de volver a convertirme en sapo.
En ese momento, sóno un chasquido (otra influencia de Disney, casi podemos ver las letras en el aire, dibujadas como en una viñeta remarcando el sonido) y el príncipe se transformó de nuevo en un sapo. Parecía un poco adormilado, como si volviera de un viaje muy largo. Aprovechando la situación, la princesa saltó sobre él. El sapo, despachurrado, le dirigió una última mirada interrogativa cargada de incomprensión.
La princesa simplemente pensó: "Un repugnante sapo menos en el mundo" y después se fue a buscar a Marcial.

18 comentarios:

vega dijo...

me encanta!!!
iba a poner ohh pero como ohh no se entiende bien...
me encanta el cuento y me cae bien la princesa y se me ha quedado frío el café leyendo...

Xavie dijo...

Gracias vega,
Si es que el principe era un cargante...

X.

Divina nena dijo...

La princesa me cae bien, pero me recuerda a una amiga que tengo, y que por cierto también me resulta cargante, tan segura de sí misma, de su fuerza como chicazo ante los demás y esa repulsión en su interior hacía lo asqueroso, con esa frialdad para aplastar seres apuestos, rubios, como recién salido de un anuncio de la última urbanización de lujo de la zona norte, y como tu princesa se va en busca de su Marcial, canijillo, con pelo en el pecho y con el que se lo pasa en grande.

No está mal el cuento, pero el final me parece previsible, tal vez por lo conocido del personaje de tu cuento,no se. Sorry, de todas formas yo no soy una buena crítica, porque de nada en este mundo tengo idea pero opino desde mi humildad.

Besitos

en tierra de nadie dijo...

Como todo, esto va en gustos. A mí me gustan más los científico-literarios.
Creo que tienen mucha más fuerza, imágenes más evocadoras.
Esta historia me ha dejado fría, me parecen igual de cargantes los dos.

(jejje, está bien que escribas de todo, no todo va a ser peloteo y "cuánto me ha gustado" y así, jajajaja)

bss

Xavie dijo...

A ver Divina...
Marcial es el teniente de confianza de la guardia personal del rey. ¿Canijillo? Pues lo dudo mucho, yo lo veo más del tipo soldado bruto.

Se trataba de escribir algo divertido, que últimamente estaba un poco fúnebre, como usted muy bien me ha dejado escrito por aquí. Si es divertido, me basta. Y me da igual que la princesa sea cargante y el príncipe también. Yo soy republicano, ya ve usted.

ETDN,
Pa gustos, colores, que dicen en mi tierra. Hay que escribir de todo, que si no esto se hace muy aburrido.

Besos

Divina nena dijo...

Canijillo puede tener muchos sentidos, y aunque su Marcial sea un tipo rudo a mi me gusta más el Marcial que yo he imaginado, que para eso nos da usted libertad de imaginación y de opinión.

Por cierto, personalmente un puntito cargante a las personas "en vez en cuando" no está mal.

Yo no le conozco a usted de nada Sr.Xavie pero le reconozco más en textos como "mendigo" "tics" o "ceja". Como dicen en mi tierra, para gustos los colores.

Buen finde Don X

eva dijo...

efectivamente es una historia pésima, pesimamente escrita, pero tiene la frescura y el arrojo de abrirse al mundo, tal cual,...meritorio por su parte inducirnos a pensar ¿vale todo?

Portorosa dijo...

Me han gustado mucho los paréntesis, mucho. La historia me parece una excusa para escribir esos paréntesis, y creo que vale la pena.

(¡Qué dura, la Eva ésta! Pero bueno, esto te hará fuerte, X. :) )

Anónimo dijo...

de acuerdo con portorosa, los paréntesis son lo mejor.

aunque me gustan más los de ciencia y ficción, separado, (muerte y similares).

una pregunta para eva: Por qué pésimamente escrito? yo no soy escritora pero como lectora no me ha parecido así. además creo que si te gusta hacer aseveraciones tan duras, que menos que argumentarlas, no crees?
en serio, me gustaría entender tu comentario

un saludo j

Xavie dijo...

Hola Porto,
La verdad es que lo que pasa en el relato es una excusa para los paréntesis, tal y como dices, para jugar con las dos voces.
Se trataba de que fuera divertido, que últimamente estaba muy fúnebre.

Hola anónimo,
Gracias por el comentario. A mí no es que me guste especialmente pero solo trataba de escribir algo gracioso. Y me lo parece.

Abrazo y saludo,
X.

eva dijo...

si gusta de aseveraciones blandas , qué menos que no ser anónimo aseverador-@
yo tampoco soy escritora,la mia es tan solo degustación personal como lectora, con razones tan vagas y perezosas como que me disgusta la falta de rigor en cada palabra impresa,el abandonarse al azar del automatismo psíquico , soy partidaria de que hasta la expresión "impresa" más coloquial en un escritor debe ser trabajada hasta el manierismo . Ni los surrealistas se abandonan. Como ejercicio de desintoxicación me parece una buena idea, dejarse llevar, al menos, por un dia, por un post, pero de ahí ...y hasta es posible que el propio autor no difiera mucho de mi impresión, tal vez...
ah! y la presunta dureza de mis palabras es pura muecacuando juegas sin cartas(quienes sean jugadores de mus me entenderán : )...sin acritud

Anónimo dijo...

Hola X, sí que es divertido. Ayer me dijo alguién que hay que reirse y bailar más, era psicóloga : ))

hola eva, tienes que tomar "all-bran" : )
aquí todos somos anónimos, o no?
y a mí me gusta la fonética de la palabra anónimo,

por cierto, lo del mus, la mueca y el anonimato, no serían un buen trio?
también sin acritud.

eva dijo...

"Hay dos tipos de voz en la poesia francesa, la que tiende al staccato, rica en erres, en consonantes fricativas y dentales, de dicción triunfante;coinciden en ella, por encima de los abismos, Hugo, Mallarmé y Claudel, a veces Rimbaud. Y aquella cuyo insigne poder consiste en desarrollar sin romperla, y luego concluir, el arabesco de una cantinela mágica: Lamartine, Nerval, Verlaine, Apollinaire.Es en un " Cementerio marino" el que me ha hecho soñar con este bipartidismo.
JULIEN GRACQ-"Leyendo escribiendo"

...sin duda su delicada aportación gastronómica pertenece a ambas ; )

Divina nena dijo...

Es cierto, y no me había percatado, que lo que realmente me gustaba de este texto eran los paréntesis, pero me había quedado en la superficialidad de la historia, incluso recuerdo que al leerlo mi sonrisa de medio lado acudía a mi cara cuando entraba en comentarios. Tengo tanto que aprender...

Por cierto, y no quería entrar, pero me parece que Eva ha utilizado este post para regalarnos su pedantería, es una buena manera de hacerse notar ¿por qué no? Eva, si tu postura en la vida es siempre tan absolutamente rígida, si no te permites una licencia por mínima que sea es posible que te pierdas mucho en la vida. Y disculpa no dirigirme a ti con el rigor que mereces, yo soy una simple disfrutona de la vida.

princesadehojalata dijo...

(Yo también me quedo con los paréntesis)

(un beso)

Xavie dijo...

Gracias Divina,
Realmente la gracia (si es que había alguna, claro) estaba en los paréntesis (que siempre utilizo como una voz paralela).

Gracias Pricesa,
Yo también me quedo con los paréntesis (mucho mejores que los guiones, dónde va a parar...)

Besos,
X.

vega dijo...

pues sí, si que había gracia. y había más cosas. y a mi me sigue encantando. Una, que es muy poco manierista para según qué (es lo que tiene ser más simple que un cubo).
Coincido con la psicóloga de anónimo en la receta, por cierto.

Y me da ternura la princesa corriendo a contarle a Marcial su aventura con el sapo.
De los paréntesis ya lo habéis dicho todo vosotros...
(la parte de las madres es nueva para mi jeje)

eva dijo...

anónimo , vega y divina , : en ninguna de mis pedantes(¿cuándo fue que cambiaron el nombre a la ironía ?) palabras podrán encontrar ni un ápice de descalificación personal. No puede decirse lo mismo de ustedes y su estilo al debatir ,o debería decir combatir ,una opinión que simplemente difiere de las suyas.(estilo elegante y civilizado ) , quien quiera pensar ,que piense .

señor Xavie, llegué aquí por la recomendación de un amigo que me hablo de lo interesante de este espacio.Sospecho de quien sólo acepta y responde a las alabanzas .

señor porto, aprovechando y desde aquí visité su blog y a pesar de mi natural inclinación a la provocación no he podido encontrar resquicio que desmontarle. !interesante y fresco! "socrates más o menos" es una delicia. ..no hay mal que por bien. pues finalmente de esta desagradable y nada constructiva visita me llevo un puente a una buena lectura.el hombre en la silla o sentado es también una de las imágenes recurrentes que en alguna ocasión yo también he utilizado en mi espacio, y que me fascinan...........

les regalo, se que se alegrarán , mi partida.