domingo, enero 27, 2008

Átomo

Recuerdo un átomo de plástico en el colegio, como un sistema solar a escala minúscula y recuerdo que nos decían que el átomo es el componente último de la materia y entonces el mundo tenía una extraña simetría porque lo más grande era parecido a lo más pequeño, aunque más tarde descubriéramos que no, y nosotros no teníamos que preocuparnos por nada, a nosotros, lo que nos preocupaban eran otras cosas, no era la muerte, la muerte no se presentó en nuestra vida hasta que el primer hermano mayor de alguno de nuestros amigos murió de sobredosis, y aún entonces no era de verdad, era algo que siempre le sucedía a otros, pero eran tiempos duros y tampoco pensamos que fuera tan raro criarse en sitios así y conocer gente con el trágico pathos de los barrios obreros, pero eso fue mucho después. La muerte entonces nos preocupaba tan poco como septiembre a primeros de junio. En ese mes, ante nosotros, saliendo embarullados de clase, se abría la perspectiva de la eternidad real, con larguísimos partidos de fútbol, porque no éramos conscientes del tiempo, no éramos conscientes de que, tal y como dicen los orientales, los días se arrastren y los años vuelen. Y entonces no lo apreciábamos, no sabíamos que pasaríamos gran parte de nuestra vida adulta añorando esa plenitud que nos inundaba cuando salíamos corriendo el último día del curso. Cómo íbamos a imaginar algo así. Cómo íbamos a pensar que el mundo estuviera constituido con esa crueldad. Sabíamos lo que era la crueldad, todos lo éramos, crueles, quiero decir, pero desconocíamos que el mundo acabara siéndolo con todos nosotros. Que todos, al final, acabáramos así. Echando de menos el átomo de plástico que estaba encima de la repisa de la profesora.

8 comentarios:

Portorosa dijo...

Olé, Xavie, olé. Qué bueno.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Umm, genial! Bravo! Recuerdo que una vez dijiste que “la línea que diferencia un texto emocionante de uno cursi es tan fina que muchas veces no te atrevías a acercarte” pues bien, al menos a esta anónima, que en ocasiones peca de ser fría, la has emocionado. Muy bien escrito, desarrollado… simplemente genial.
Me encanta su estilo Sr. Xavie
La Anónima de siempre

Xavie dijo...

Gracias portorosa, ya sabes que, después de malcriarme, tu opinión me importa mucho.

Anónima de estar por casa, gracias por el comentario. Me alegro de que le haya gustado y de que haya conseguido acercarme a la emoción sin pecar de cursi. Eso no lo soportaría ;-)

Abrazo y beso,
X.

Mega dijo...

Y el vértigo de los días devino en el vértigo de los años, y éste en vértigo de lustros, y así sucesivamente...

Xavie dijo...

Creo que lo que dices, lo dice mejor Góngora en el último terceto de un soneto titulado "De la brevedad engañosa de la vida"

"Mal te perdonarán a ti las horas;

las horas que limando están los días,

los días que royendo están los años."


Espero que te guste,
Un saludo

Reb dijo...

genial.

Xavie dijo...

Gracias reb,

Un saludo,
X.

Xavie dijo...

Aunque no sé si va por Góngora o por mí (supongo que será por Góngora :-D)

Un saludo,
X.