lunes, enero 18, 2010

Poesía

Me gustaría ser capaz de aprehender de alguna manera la sensación de aburrimiento, con sus ataques breves e inesperados, con esos días en los que poco a poco se condensa hasta convertirse en otra cosa, en hastío, ser capaz de analizar ese sentimiento que hace que el tiempo se ralentice y que convierte en una tortura el sonido de los minutos, cayendo de cualquier manera del reloj, cayendo, ploc, ploc, unos sobre otros y refulgiendo encima de la mesa con una luz extraña, verde, radiactiva, insana. Pero no soy capaz, no soy capaz de encontrar una imagen adecuada para reflejar la sensación que el aburrimiento inocula en el estómago, aparte del tópico, aparte del nudo y las mariposas y otras imágenes manidas que no me interesan, tal vez una sensación parecida a la que tienen los fumadores cuando tienen ganas de fumar y no pueden, tal vez una sensación limítrofe con los nervios que nos asaltan el domingo, no sé, no sé explicarlo mejor y tal vez este fracaso (este fracaso que se está consumando en este mismo momento) no sea solo mío, aunque casi seguro que sí que lo es, pero tal vez este fracaso (mío, solo mío, seguro que es solo mío) sea un poco el fracaso de todos, el fracaso de las palabras y, en este momento, y no es que haya demasiados, lo que me gustaría sería ser poeta, ser capaz de tallar el sentido de las palabras, como un judío ortodoxo que se dedicara al negocio de los diamantes en NY.

Pero no estoy llamado a tan excelsa misión. Qué le vamos a hacer.

3 comentarios:

Fleischman dijo...

Lo del rapto poético es un incordio, no envidies esa sintomatología. A veces me he despertado a media noche, pensando que tenía ganas de mear, o de cascármela, o de rapiñar embutido, y no era sino un verso que se me había atragantado y quería salir. Me pasa pocas veces, menos mal, porque acaba uno odiando la poesía y empachado de calabaza.

Xavie dijo...

Haga usted el favor de no decir cochinadas en mi blog. O tendré que aplicarle un severo correctivo.

¡Poeta!

:-P

X.

Aroa dijo...

Robert no hay verso nocturno que a la mañana siguiente sepa a algo. Como tantas otras cosas.

Y Xavie, yo creo que tal vez puede que quizá le sobren correas palabreras. Más quién sabe.