miércoles, enero 10, 2018

Bandada


Ayer camino del trabajo, cuando iba en moto por la M30, vi una bandada de pájaros pequeños que parecían inmovilizados alrededor de un árbol. Era muy temprano y hacía mucho frío y yo venía barruntando los asuntos diarios de forma casi inconsciente, como todo el mundo cuando hace algo a lo que no debe prestar demasiada atención, como cuando friega los platos o limpia el cuarto de baño, esa especie de ensoñación que es más bien un ruido de fondo mental, un ruido blanco en el que hay impulsos que no son más que las ideas a medio formar que uno tiene en esas circunstancias, pensamiento de relleno, interferencias eléctricas. 

Si saber exactamente por qué, esa imagen se me quedó grabada y la he recordado varias veces después, como si fuera una evidencia de algo inasible que no acabo de determinar. Más tarde, he pensado que la imagen tenía la cualidad de un grabado japonés. Sé que se trató de una impresión fugaz y que una bandada así debía estar en constante movimiento, pero en mi recuerdo los pájaros están inmóviles en torno al árbol, como si fueran parte de un decorado. 

No sé qué significa esto, no sé si tiene alguna clase de significado. Tal vez haya recuperado la capacidad de advertir la densidad del mundo, la posibilidad de asombrarme ante lo nimio.

3 comentarios:

Jesús Manuel dijo...

Eso, querido Javi, ha sido un fallo de MATRIX :-D

Me ha gustado mucho tu reflexión.

Feliz año y buen día ;-)

Portorosa dijo...

Lo mismo has subido a otro nivel.

¿Te acuerdas del MOOC que me recomendó Fernando aquella noche en Madrid? Pues ahí explican que eso que describes (del baño, de fregar...) se llama pensamiento difuso, y es muy importante como complemento del pensamiento enfocado, especialmente para la creatividad o el surgimiento de ideas nuevas.

Un abrazo.

Xavie dijo...

Hola Jesús:
Debe de ser un fallo en Matrix, sí. Creo que eran estorninos mal programados...
Feliz año.

Hola Fernando:
Sí, me acuerdo del comentario de Fernando. Supongo entonces que eso del pensamiento difuso me ayudará a tener ideas. Para empezar, me estoy racionando las redes sociales y estoy leyendo más aunque esté cansado. Menos tiempo inútil. La verdad sigue estando en los blogs. De hecho, estuvimos cenando el otro día David, Miguel Marqués y yo y recordamos todo los que nos habían dado los blogs a todos (amigos con intereses comunes para empezar).
Un abrazo