lunes, febrero 22, 2010

Ejemplo

Su sobrina le reprochó que llevara varias horas leyendo sin hacerle demasiado caso y le preguntó que por qué hacía aquello. Él le contestó que, en aquel momento, no estaba en el mundo real sino en otro mundo imaginario que se encontraba dentro de libro. Ella lo comprendió perfectamente como, de hecho, comprenden los niños todo lo que se les cuenta y dijo, claro, lo entiendo, como cuando yo leo los libros de Jerónimo Stilton. Además, en mis libros vienen dibujos que te ayudan a imaginar ese mundo. Él contestó entonces que cuando fuera mayor, preferiría que no existieran los dibujos, para tener la libertad de imaginar las cosas como ella quisiera. La niña volvió a entenderlo con facilidad y se dispuso a imitarlo, intentando hacer algo que todavía no puede, leer con la voz de la mente, sin necesidad de mover los labios.

A él le gustó pensar que ese intento estaba creando en este momento conexiones neuronales inéditas en su cerebro, que ese intento estaba cambiando a su sobrina en aquel mismo instante. Le gustó pensar que, de alguna manera, era un ejemplo para una niña. Uno bueno, se entiende. Le gustó el ceño fruncido de la niña, intentando hacer como el tío, leer sin necesidad de utilizar la voz, sumergirse en un mundo de fantasía que nunca ha existido, que está en un sitio tan raro como dentro un libro. Y esperó, de una forma tal vez egoísta, que nunca se le pasara ese interés, que nunca dejara de amar los libros, que, al menos en algo, siempre lo considerara un buen ejemplo.

El amor tiene mucho de egoísmo, pensó después.

6 comentarios:

la abuela bloguera dijo...

Sí, sobretodo eso de manipular conexiones neuronales, suena a científico malvado, suena perverso. Ese "me gustó saber que podía camibiar su configuración neuronal a mi entonjo", ostrás, te imagino haciéndolo con las manos"

Pero por otro lado ha sido un post muy tierno, de verdad.

Xavie dijo...

Qué quiere que le diga, abuela...
No me parece perverso, es que la realidad funciona así. El cerebro cambia cada vez que aprende algo nuevo y los niños son los más rápido aprenden. Si uno acerca mucho la oreja casi puede percibir el sonido de las sinapsis neuronales creciendo de todas direcciones. En absoluto pretendía parecer un manipulador. :-)

Xavie no puede evitar hablar de esas cosas...

Un saludo,
X.

Portorosa dijo...

El amor es egoísta en la medida en que querer que nos quieran lo es.

Un beso (hala).

conde-duque dijo...

Muy bueno. También nosotros redescubrimos ahora, gracias a las sobrinillas, el que fue nuestro mundo.
¿Xavie un modelo de virtud? Mmmm... pensarémoslo.
Un abrazo.

ETDN dijo...

Eres un tiazo.

Estupendo post.

Que cunda el ejemplo.

bss

Xavie dijo...

Hola conde,
Me ofende usted al dudar de que Xavie sea un modelo de virtud, pero bueno, se lo dejo pasar. :-)

Hola ETDN,
Tanto como un tiazo no sé yo, pero desde luego lo que no puedo evitar es dar precisamente ese ejemplo.

Abrazos,
X.