lunes, julio 13, 2009

El bueno de Andy

La frase que pronunció Andy Warhol al morir no fue, como nos quieren hacer creer, ni profunda ni tampoco inteligente. Andy no nos dejó ninguna perla de conocimiento, no dijo: no me gusta el nuevo Mickey Mouse, ni tampoco dijo: no entiendo Blade Runner, ni tampoco: el arte pop es un gigantesco engaño. No. Lo que dijo fue: Ups. Y en ese momento, al igual que ocurre en las series de televisión en las que las protagonistas hablan con aparecidos, un fantasmal bocadillo de cómic apareció sin ruido. Un bocadillo unido a la cabeza del bueno de Andy mediante circulitos (el recurso del cómic para representar el discurso interior, más gráfico que cualquier intento de estilo indirecto), que vibró, se movió un poco y más tarde se disolvió. Nadie pudo advertirlo, pues todo el mundo estaba recogiendo reliquias en la habitación del maestro (alguien se llevó la funda del almohadón y otra persona sus gafas) con la idea de pedir al ayuntamiento de la ciudad la construcción de un altar público en el que rendir homenaje al pintor.
Cuando vi aquella interjección, entendí que disponía de poco tiempo. Fui a su estudio, antes de que los demás comprendieran que el pijama de moribundo de Andy tendría menos valor que cualquiera de sus obras y conseguí hacerme con el retrato de Michael Jackson que había comenzado algún tiempo atrás. Todavía no estaba terminado del todo y no había dicho a nadie que estaba realizándolo, de ahí que pudiera llevármelo a casa. Pasé varias horas mirándolo: Jackson estaba sonriente, vestido como en el vídeo de Thriller y todavía bastante negro. En su día, Andy y yo discutimos mucho sobre la importancia de ese vídeo. Él pensaba que no era para tanto. Yo sí, yo pensaba que aquello cambiaba para siempre la importancia de los vídeos musicales. Estoy seguro de que si hubiera enseñado el retrato a Jacko hace un par de días, no se habría reconocido. Ahora ya no podría hacerlo, claro, Jacko ha muerto y mi retrato vale diez millones de dólares.

Acabo de enviar una solicitud al Vaticano que dice: ¡Andy Warhol, Santo Subito!, ¡Michael Jackson, Santo Subito! No me han hecho caso, creo que han pensado que se trataba de una broma.

Nadie entiende verdaderamente el arte pop. En eso llevaba razón el bueno de Andy.

4 comentarios:

Aroa dijo...

Por un momento pensaba mientras se anunció esta entrada en mi listagoogledelblogs que te habrías apiadado, como yo, del bueno del tío andy de weeds, pero luego he pensado que tú eres de otra guerra más sangrienta.
Venga, quedemos un día para ver como Bill le clava el diente a la rubita.
A mí Thriller me resultaba obsceno, pero ya te conté que fui una niña un poco gafotas.

NáN dijo...

Son gananciales, ¿verdad cariño?

¿De qué está hablando Aroa?

Xavie dijo...

Hola Nan,
Aroa habla de Weeds (una serie de televisión) y de True Blood (otra más). :-P

Aunque es cierto que debería ser menos críptica la chica.

Por cierto, ¿y mi texto?, ¿de mi texto no se habla? :-P

Besos a ambos
X.

NáN dijo...

¿Cómo que no se habla?

Fingir una relación contigo por amor a 5 millones de dólares, ¿no es decir que me ha resultado verosímil? Eso es decir mucho de un texto.